domingo, 3 de abril de 2011

Peces de ciudad - Ana Belén

En esta ocasión elijo otra de mis voces favoritas: Ana Belén, interpretando un tema de otro de mis compositores favoritos: Joaquín Sabina. El resultado es esta maravillosa canción titulada Peces de ciudad.

Está incluida en el álbum homónimo "Peces de ciudad" (2001), bastante escuchado por mí en su día. Aunque mi record de escuchas de Ana Belén lo tengo con "Mucho más que dos", grabado en 1994 en Gijón, en el que comparte escenario con Víctor Manuel, Miguel Ríos, Sabina, Juan Echanove y más. Este disco da para otra entrada en el blog, todo se andará.

Debajo, el vídeo de la canción elegida:



Letra de "Peces de ciudad"

Se llamaba Alain Delon
el viajero que quiso enseñarme a besar
en la Gare d´Austerlitz.
Primavera de un amor,
amarillo y fugaz como el sol
del veranillo de San Martín.
Hay quien dice que fui yo
la primera en olvidar,
cuando en un si bemol de Jacques Brel
me perdí "Dans le port d´Amsterdam".
En la fatua Nueva York
da más sombra que los limoneros
la Estatua de la Libertad.
Pero en Desolation Row,
las sirenas de los petroleros,
no dejan reír ni volar.
Y en el coro de Babel,
desafina un español.
No hay más ley que la ley del tesoro
en las minas del rey Salomón.

Desafiando el oleaje
sin timón ni timonel,
por mis sueños va ligero de equipaje
sobre un cascarón de nuez
mi corazón de viaje,
luciendo los tatuajes
de un pasado bucanero
de un velero al abordaje,
de un no te quiero querer.
Y cómo huir
cuando no quedan islas para naufragar
al país donde los sabios
se retiran del agravio
de buscar labios
que sacan de quicio.
Mentiras que ganan juicios tan sumarios
que envilecen el cristal de los acuarios
de los peces de ciudad,
que perdieron las agallas
en un banco de morralla,
que nadan por no llorar.

El Dorado era un champú,
la virtud unos brazos en cruz,
el pecado una página web.
En Macondo comprendí
que al lugar donde has sido feliz
no debieras tratar de volver.
Cuando en vuelo regular,
surqué el cielo de Madrid,
me esperaban dos pies en el suelo
que no se acordaban de mí.

Desafiando el oleaje
sin timón ni timonel
por mis sueños va ligero de equipaje
sobre un cascarón de nuez
mi corazón de viaje,
luciendo los tatuajes
de un pasado bucanero
de un velero al abordaje,
de un no te quiero querer.
Y cómo huir
cuando no quedan islas para naufragar
al país donde los sabios
se retiran del agravio
de buscar labios
que sacan de quicio.
Mentiras que ganan juicios tan sumarios
que envilecen el cristal de los acuarios
de los peces de ciudad,
que perdieron las agallas
en un banco de morralla,
en una playa sin mar.

3 comentarios:

Leira dijo...

No me gusta Ana Belén, lo siento pero no puedo con ella. A ese concierto no pude ir y es un gran arrepentimiento que tengo. Algún día hablaré de él en mi blog. La letra se nota que es de Sabina.

Brausen dijo...

A mí esta canción me deja como estaba, ni frio ni caliente

Abisinia dijo...

Yo tampoco puedo con ella pero cuando actúa como actriz, nunca debería salir de la canción.